lunes, 13 de abril de 2009


Y según las estádisticas:

un joven que busca trabajo se demoraria entre seis y un mes en encontrarlo

.... espero sea un mes o dos

pero estar desocupada hasta Septiembre o Setiembre (como dice mi papá) seria totalmente debastador emocionalmente!

jueves, 26 de febrero de 2009

Palabras recurrentes


siempre digo:

me carga

que Asqueroso

trigido

pulesto

demasiado


palabras que me cargan:

sistoscopia

infeccion urinaria

hernia


palabras que me gustan:

capichin

cotriñuke

cullin

peñí

peucayan

werever

en fin

te amo


palabras que me dan risa:

itinerante

conjunto vacio

lunes, 15 de diciembre de 2008

Feria

jueves, 25 de septiembre de 2008

Tala por camino al cielo



Viajar a mi casa es todo un show, empezando por llegar vivo a estación Central y caminar más que Frodo y kun fu juntos para encontrar las micros que ahora están en un segundo piso del remodelado y más moderno terminal de buses de sur América o por lo menos eso dicen los letreros, bueno para que latearlos con las horas de viaje parada en el estrecho pasillo de la micro o en verdad de las liebres (micro chica re-chica), los viejos que se suben curados, los escolares violentados por los choferes, los vendedores de maní o helado o cabritas o guagüitas o de puzles o de lo que sea. Sin embargo la estación tiene su encanto es un mundo vibrante que siempre tiene vida a cualquier hora y día, que bulle de energía , las micros de colores, las interurbanas que no tienen números ni letras, solo pequeños letreros con los nombres de donde vas para poder llegar a destino. Lo malo de los letreritos es que cuando estas en el camino del diablo (calle fuera de mi casa) no lo ves de lejos entonces lo que debes hacer es hacer parar a la que venga y cuando esta cerca hacerle señas al chofer para que siga de largo, lo que no le hace la menor gracia.
Hace un par de días tuvimos la mala ocurrencia con mi hermana de ir a Tala en micro, de ida…diez minutos arriesgando nuestras vidas en espera de la famosa micro, cuando paso llego llena de gente porque obvio hace rato que no pasaba, así que quede en la pisadera y mi hermana aplastada contra un fierro (el fierro donde esta el timbre), cuando teníamos que bajarnos la micro pego un frenazo de aquellos que la Pauli quedo con los ojos salidos, como de huevo frito, como la niña esa Gaby de BKN (lo veo solo para aprender ingles jj) una cara tan chistosa que acompaño con un largo gritito aaaaaaaaaiiiiiiiiiiiiiii (un grito pero despacio, contradictorio pero entendible), después de dar vueltas y comprar algunos cachivaches debimos tomar la micro devuelta , PERO esta no era cualquier micro era la MICRO DEL TERROR y no es de exagerar era realmente LA MICRO DEL TERROR, apenas nos subimos el chofer acelero de cero a cien en menos de un micro segundo, la gente choco, las guaguas lloraban, los cabros chicos salieron a la cresta, con la Pauli nos agarramos como pudimos, la micro no disminuía la velocidad ni para tomar pasajeros, ni para cobrar, ni para dar vuelto, ni para dejar pasajeros, ni para doblar, ni menos para encomendarnos a Dios, la gente reclamaba “lleva personas no animales”, “desgraciado” y otros típicos dishos, cuando teníamos que bajarnos la Pauli toco el timbre varios metros antes de donde deberíamos bajarnos “prefiero que nos bajemos antes a morir” la Paula en cuanto paro (por un segundo) salto y me grito “BAJA, BAJA”, yo me tire prácticamente al vacio pero muerta de la risa, la señora de la verdulería fue corriendo a preguntarnos “qué les paso chiquillas?” en realidad nada, llegamos en menos de cinco minutos en un trayecto que se demora por lo menos treinta minutos y que nos apretujamos y nos pegamos contra la gente , que el viento nos pegaba en la cara y nos dejaba respirar y que tuvimos que saltar a en vez de bajar por la escalinata y que al hacerlo vimos pasar la vida frente a nuestros ojos, nada solo que habíamos tomado el recorrido equivocado, en ves de tomar Tala por vicuña, tomamos Tala por camino al cielo.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Memo el terror de la Feria


Memo, era el nombre de un peluche que era un pseudo Nemo (Finding to Nemo la película de Pixar), osea una vercion bizarra, en vez de ser naranjo con blanco era amarillo con rosado, era un peluche chiquitito que tube colgado en mi ventana por aproximadamente un año, hasta que ese verano del 2007 salió de su lugar habitual para ser llevado a la feria para su venta. Con la Yoya (Carola) nos dimos cuanta que misteriosamente los días que memo era exhibido para la venta no vendíamos nada, así que decidimos que no se llevaría más, pero (música de suspenso de fondo) apareció en el bolso cada domingo, aunque procuré sacarlo cada domingo al llegar de la feria .Nos reímos un montón porque memo nos perseguía, la solución fue esconderlo, detrás de la sombrilla, debajo de las mochilas, atrás del carrito , entonces la venta crecía, cuando memo no estaba asoleándose iba bien, así fue casi un juego “la maldición de memo” nos hacia gracia, lo poníamos a 50 pesos, lo agregábamos como parte de la mercancía, de regalo, pero nunca nadie se lo quiso llevar, “memo nos llevará a la ruina” y es que como buena feriante debíamos tener cábalas, no las cábalas fomes que suelen tener lo férianos esa de la primera moneda recibida durante la mañana nunca sacarla de la chauchera, no nuestra cábala era esconder a memo para tener buena suerte, memo estuvo en exposición el día de las empanadas y el jugo de chancaca sin duda, hasta que el ultimo domingo de ese verano que fuimos a vender se lo metimos a la bolsa a una señora que había comprado otros cachivaches , no podíamos dejar de reír por la maldad que habíamos hecho…hace unos días recordamos a memo y según la Yoya lo más probable es que esa señora que se llevo sin saber a memo ahora debe estar durmiendo en la calle.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Una empanada de queso y un jugo de chancaca

Se nos achicharraba el cerebro bajo el quemante sol de medio día en febrero, en la cola de la feria (la misma de las joyas de Isaura), "el padrino" no nos había conseguido un puesto bajo una sombra (o fuego fatuo como le dice la Carola), a pesar de que me había echado kilos de bloqueador solar, el rojo de mis brazos me indicaba una incipiente y temida "quemada de camionero", nos freíamos y tratábamos , inútilmente por lo demás, colocarnos bajo la escuálida sombra del poste de luz, repito inútilmente, cualquier persona de inteligencia media sabe que un poste de luz no da sombra, pero a esa hora y con ese sol. La venta iba pésimo, pero no pésimo como siempre dice la gente de la feria, porque ellos nunca tienen un buen día de venta, en las millonésimas conversaciones que habíamos copuchado con la Carola todas repetían la misma letanía :"como esta tía?" "aquí la venta más o menos", nuestra interlocutora, la típica vieja de feria una señora gorda, con mirada cansada y brazos cortos, que también vendía ropa, pero era compradora compulsiva , le compro los lentes tipo John Lenon a la Carola y millones de chiches más, en fin la venta nunca iba bien, pero en particular ese día yo no vendí nada, es más mi flujo de caja marcaba números rojos porque me había endeudado, nos habíamos comprado un supuesto juego de mote con huesillo que era asqueroso, inocentemente pensé “al parecer el caballero nos estafo”, más rato la Carola me dice "weona no era na´ jugo de huesillo es agua con chancaca" asco, al final nos fuimos tipo dos de la tarde... llego a mi casa muerta de cansada y apestada, en mi casa me preguntan ¿cómo te fue en tu venta?, “na´ me alcanzo para una empanada de queso y un jugo de chancaca…y le debo 500 a la Carola”.

lunes, 25 de agosto de 2008

Las joyas de Isaura!

Las joyas de Isaura! Las joyas de la esclava Isaura!, gritaba a todo pulmón nuestro vecino del puesto del frente, somos los coleros de la feria de tala, bueno con la Carola es la segunda ves que vamos en ese verano del dos mil siete, nada haría presagiar las aventuras que se desarrollarían varios domingos desde las 8 am hasta las 1 pm.
El primer domingo nos dirigimos incautas, yo temerosa con un bolso lleno de esperanzas y ropa usada, peluches, pinches y chiches varios, en mi bolso de mano llevo el desayuno y mi banano el que esperaba llenar de replicantes y cantarinas monedas, de quinientos en lo posible.
Llegamos vi lo que nunca en mi vida, la feria se estaba instalando, los feriantes estaban animosos como siempre y ya se escuchaban las cumbias villeras que es la música de fondo de toda esta historia, la verdad es que caminamos, caminamos, caminamos, hasta encontrar la cola ahí la Carola dijo “pongámonos por ahí no más” ella la chora, la que tenia experiencia en estos menesteres y yo “preguntemos mejor si nos podemos poner” frente a esta indecisión se nos acerco el “tío”, el que nos dijo “gánense por aquí chiquillas son quinientos no más, más ratito paso cobrando”, respondimos un tímido “ya”, la Carola insistió toda la mañana que era una estafa, cando colocamos nuestro pañito en el suelo y sacamos la ropa, nos cayeron como buitres los revendedores, las viejas sacaban y sacaban ropa como locas, vendimos como la mitad, yo estaba feliz porque era ropa que en mi casa nos queríamos deshacer, luego viene nuestro amigo (el de las joyas), “chiquillas esas son las revendedoras, perdieron toda esa ropa”, pero en verdad nosotras queríamos puro vender así que no nos importó, luego dijo “me están haciendo la competencia” y apunto unos viejos lentes de sol redondos y azules a lo Jhon Lenon , “ahí tío pero estos son usados, los suyos son nuevos po´”, “si po´ se venden caleta chiquillas uno le pone la marca (Dior, Chanel, Puma, Adidas, Rhalp Lauren) y la gente los compra por la pura marca” y en realidad vendió toda su mercadería que era mucha durante la mañana los lentes eran mula, no tenían protección UV ni eran seguros y lo peor aún era piratas (ósea ves por un solo ojo), diferente a mis lentes de sol que me había comprado en tienda comercial que yo andaba usando (ósea octa jelou).
Después de eso tuvimos tiempo para observar a los más programa de investigación onda contacto o en la mira y descubrimos el vaivén de la feria, La mafia con su respectivo Padrino , que era el “tio arrendador de puestos”, los piratas que vendían los cds de películas y los sapos que venían corriendo antes que llegaran los pacos, que se comunicaban con silbidos y por celular, “es una mafia” me dijo la Carola, pero nosotras estábamos protegida por los quinientos pesos que pagamos sagradamente todos los domingos que fuimos, que a veces eran más de lo que ganamos, pero yo pagaba feliz si eso me concedía la protección del Padrino.
Por cierto las joyas no eran de la esclava Isaura eran unas pulseras rascas esas que te dejan la mano verde y con olor a lata.